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Artículos de investigación

¿Cómo evaluar sin generar ansiedad en los estudiantes?

Tiempo de lectura 3 minutos

Publicado el 21/07/2026

La ansiedad académica es un problema que tiene impacto en el aprendizaje y, por lo tanto, es uno de los desafíos que los docentes deben tener en cuenta. En particular, las evaluaciones son instancias en que muchos estudiantes sufren especialmente, y las investigaciones sugieren que cuando el estrés es excesivo, inhibe el aprendizaje (Vu et al., 2022).
Los resultados del SIMCE 2025 sugieren algunos fenómenos preocupantes:

  • 48% de estudiantes de 4° declaran que les cuesta concentrarse en las evaluaciones porque se “ponen nerviosos”.
  • 58% de los estudiantes de 2° medio reportan sentir miedo de que las pruebas sean “demasiado difíciles”. Y el 71% de las mujeres de ese nivel contestan lo mismo.

¿Qué pueden hacer los docentes y líderes escolares para reducir estas experiencias negativas con las evaluaciones?

Los estudios aplicados en educación han demostrado de manera consistente que la evaluación no es un mecanismo pasivo de medición, sino un evento que puede resultar en aprendizaje altamente eficaz (Agarwal et al., 2014; Carpenter et al., 2022). El fenómeno denominado efecto de la evaluación o práctica de recuperación (profundiza en esto en el siguiente artículo: Cómo utilizar la práctica de recuperación para mejorar el aprendizaje) describe cómo el acto de evocar información de la memoria a largo plazo fortalece de manera activa las conexiones neuronales y reorganiza los esquemas de conocimiento, incrementando la retención de forma muy superior a la que se obtiene mediante la relectura pasiva o el estudio tradicional (Carpenter & Agarwal, 2020; Carpenter et al., 2022).

En su revisión fundamental de la literatura científica, Dunlosky (2013) clasificó las diferentes estrategias de aprendizaje según su nivel de utilidad para los estudiantes, posicionando a la práctica de recuperación y a la práctica distribuida o espaciada como las dos estrategias con mayor impacto. En contraste, otras estrategias mayoritariamente utilizadas, como la relectura y el subrayado, fueron clasificadas como ineficaces (profundiza en ¿Cómo lograr aprendizajes a largo plazo? Estrategias efectivas de enseñanza y estudio)

Adicionalmente, la evidencia científica permite cuestionar dos creencias muy extendidas respecto al uso de evaluaciones y su efecto en el aprendizaje académico y socioemocional.

Creencia común 1: “las evaluaciones siempre van a aumentar la ansiedad y/o estrés de los estudiantes”

Existe una preocupación habitual entre los educadores de que aumentar la frecuencia de las evaluaciones provoque altos niveles de estrés en los estudiantes. Sin embargo, un metaanálisis exhaustivo de 24 estudios experimentales realizado por Yang et al. (2023) determinó que la incorporación regular de evaluaciones de práctica (como cuestionarios, quizzes o ensayos intermedios) reduce de manera apreciable la ansiedad ante los exámenes (en el libro Enseñanza efectiva se presentan diversos ejemplos de actividades que ayudan en este desafío).

“Una acción importante es separar la evaluación de la calificación y que todos tengamos claro, profesores, directivos, apoderados y estudiantes, que no todas las evaluaciones necesariamente deben llevar una nota.”

Esteban Alarcón, Asesor de mejora escolar Aptus

El estudio identificó que cuando los estudiantes se exponen de forma sistemática a evaluaciones de bajo riesgo, se familiarizan con su estructura y consolidan su retención, lo que disminuye drásticamente los niveles de ansiedad en pruebas sumativas, siendo las evaluaciones de dificultad dosificada y progresiva las más efectivas para mitigar este estrés (Yang et al., 2023). Esto ofrece a los docentes una base científica para preparar a los estudiantes ante pruebas estandarizadas de manera saludable, siendo las evaluaciones de dificultad progresiva las más efectivas para mitigar este estrés (Yang et al., 2023).

Ensayos de Medición Nacional

Conjunto de evaluaciones tipo SIMCE que permiten conocer cuánto han aprendido los estudiantes y familiarizarlos con este formato de evaluación.

 

Más información aquí

 Creencia común 2: “Enseñar para cumplir objetivos estandarizados reduce la motivación por el aprendizaje”

Otra crítica frecuente sostiene que alinear la enseñanza y aplicar evaluaciones periódicas orientadas a metas estandarizadas (estrategia conocida como “enseñar para la prueba”) socavan la motivación y la confianza de los estudiantes en sus capacidades (profundiza al respecto en ¿Cómo transformar las evaluaciones sumativas en aprendizaje?).
En contraste, un estudio longitudinal de Muth y Lüftenegger (2025) analizó los cambios motivacionales de los estudiantes: descubrió que a medida que los estudiantes se aproximan a hitos académicos importantes bajo un entorno de alta alineación evaluativa, se produce un incremento significativo en su motivación por aprender y en la valoración de la importancia de las asignaturas.
En síntesis, la preparación explícita y estructurada para una evaluación no socava necesariamente la motivación ni aumenta la ansiedad; lo que sí afecta negativamente es la incertidumbre, la falta de preparación y la percepción de que la prueba es un evento riesgoso y arbitrario.

Yo creo que es un falso dilema… si la evaluación está bien construida, entiéndase, es una evaluación que está alineada al currículum nacional, es decir, mide los contenidos que el currículum nacional pide que se enseñen y mide las habilidades que son más relevantes según el mismo currículum… por lo tanto, enseñar para la prueba está bien, porque yo estaría enseñando en función del currículum, de los objetivos y de las habilidades que el currículum me pide», podcast Después del recreo).

Esteban Alarcón, Asesor de mejora escolar Aptus

¿Cómo lograr que las evaluaciones formales generen menos ansiedad?

Para prevenir que los estudiantes experimenten episodios excesivos de estrés y ansiedad, es importante considerar deliberadamente cómo preparar el “evento de la evaluación”. Es importante considerar algunos factores clave para que las evaluaciones sumativas puedan reducir la ansiedad, y eventualmente aumentar la motivación por aprender:

  • Predicibilidad del formato: los estudiantes deben conocer de antemano el tipo de preguntas, su formato (selección múltiple, preguntas abiertas, etc.) y el nivel de rigor académico al que se enfrentarán. La familiarización con estos elementos reduce la ansiedad.
  • Claridad en los criterios de éxito: la meta no debe ser «sacarse una nota», sino dominar un conocimiento o habilidad específica que ha sido enseñada explícitamente. Es decir, es importante evitar evaluaciones que busquen “pillar” a los estudiantes.
  • Evaluaciones como parte de las clases del día a día (Bambrick-Santoyo, 2020): es recomendable integrar las evaluaciones sumativas, o ensayos de pruebas, en las clases regulares como parte de las actividades de aprendizaje. De esta manera, los estudiantes pueden comprender por sí mismos el fin formativo de estos instrumentos.
  • Cultura del error: el resultado de la evaluación no se utiliza para etiquetar a los estudiantes, sino como insumo para identificar las posibles acciones que llevar a cabo para ayudarles a aprender a partir de sus errores o malentendidos.

«(…) los errores son evidencia de que el trabajo era suficientemente difícil para hacerte más listo»

Dylan Wiliam y Siobhán Leahy, Integrar la evaluación formativa en la enseñanza

  • Altas expectativas en un ambiente cálido: es fundamental transmitir constantemente a los estudiantes que la exigencia académica es una muestra de la convicción de los docentes y líderes de que los escolares pueden aprender. En ese sentido, mostrar que se realizan acciones cuando se identifican brechas de aprendizaje, también es una forma de comunicar preocupación por los estudiantes.
  • Importancia de las relaciones entre estudiantes y docentes: el reporte de resultados del SIMCE 2025 sugiere que el 81% de los estudiantes de 4° básico y el 80% de 2° medio, reportan tener “al menos un(a) profesor(a)” que los motiva a “seguir intentándolo” cuando les cuesta aprender algo. Y el reporte identifica una asociación entre comunidades educativas donde estas relaciones son más fuertes, con mejores aprendizajes en matemática y lectura en ambos niveles educativos.
  • Importancia de las relaciones entre estudiantes y docentes: el reporte de resultados del SIMCE 2025 sugiere que el 81% de los estudiantes de 4° básico y el 80% de 2° medio, manifiesta tener “al menos un(a) profesor(a)” que los motiva a “seguir intentándolo” cuando les cuesta aprender algo. Y el reporte identifica una asociación entre comunidades educativas donde estas relaciones son más fuertes con mejores aprendizajes en matemática y lectura en ambos niveles educativos.

Conclusión: evaluaciones como herramientas de aprendizaje

Todo lo anterior sugiere que vale la pena invertir esfuerzos en cambiar el uso típico de las evaluaciones de cara a los estudiantes, y aprovechar su potencial para mejorar los aprendizajes y la confianza de los estudiantes.
Incluso las pruebas estandarizadas pueden dejar de ser meros hitos extraordinarios y estresantes para todos y convertirse en parte de un proceso integral. Por ejemplo, muchas evaluaciones formales tanto internas como externas —ej., Pruebas de Nivel (PDN) o los Ensayos de Medición Nacional (EMN)— se pueden aprovechar como instancias para preparar a los estudiantes a responder mejor, cognitiva y emocionalmente, a situaciones de este tipo. Además, si esas evaluaciones están alineadas rigurosamente a los mismos estándares y objetivos de aprendizaje, debiesen reflejarse en las pruebas estandarizadas.

Referencias

Agarwal, P. K., D’Antonio, L., Sanger, K. L., & Barch, L. (2014). Student perceptions of retrieval practice with classroom quizzes. Journal of Applied Research in Memory and Cognition, 3(3), 153–156.

Bambrick-Santoyo, P. (2017). Camino a la excelencia: un plan efectivo para la inducción y coaching de profesores. Editorial Aptus.

Bambrick-Santoyo, P. (2020). Enseñanza basada en datos 2.0. Editorial Aptus.

Carpenter, S. K., & Agarwal, P. K. (2020). How to use retrieval practice to improve learning. En Transforming Education through Cognitive Science.

Carpenter, S. K., Pan, S. C., & Butler, A. C. (2022). The science of retrieval practice in education. Nature Reviews Psychology, 1(1), 21–32.

Dunlosky, J. et al. (2013). Improving students’ learning with effective learning techniques: Promising directions from cognitive and educational psychology. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4–58.

Muth, A., & Lüftenegger, M. (2025). Longitudinal dynamics of student motivation and self-efficacy in high-alignment assessment environments. Educational Psychology Review, 37(1), 45–68.

Yang, C., Luo, L., Vadillo, M. A., Yu, R., & Shanks, D. R. (2023). Testing (retrieval practice) reduces test anxiety: A meta-analysis of educational and laboratory studies. Educational Psychology Review, 35(3), Article 78.

Vu, T. et al., (2022). Motivation-achievement cycles in learning: A literature review and research agenda. Educational Psychology Review, 34, 39–71.

Nombre del recurso: Artículos de investigación
  • Fecha de publicación:21/07/2026

  • FormatoTexto
  • Presentado porAptus
  • Duración aproximada3 minutos

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