Esta publicación es posible gracias a la generosidad de Bradley Busch y el equipo de InnerDrive, quienes nos han permitido traducir sus interesantes publicaciones. Esta traducción corresponde al escrito The cost of unclear instructions: cognitive overload and reduced motivation
¿Alguna vez sus estudiantes han tenido dificultades para comprender sus instrucciones y se han sentido perdidos incluso antes de comenzar una tarea? Unas instrucciones claras en el aula pueden marcar la diferencia en el rendimiento académico de los alumnos. Cuando las directrices no son claras, los alumnos gastan energía tratando de averiguar qué hacer en lugar de centrarse en la tarea real, debido al aumento de la carga cognitiva. Esto hace que el aprendizaje sea más agotador mentalmente, reduce la participación e incluso puede perjudicar el rendimiento académico.
En esta entrada, exploraremos las investigaciones sobre cómo la claridad de las instrucciones afecta a los estudiantes. Siga leyendo para aprender sobre:
- La relación entre la claridad de las instrucciones, la carga cognitiva y la motivación
- Lo que dicen las investigaciones sobre esta relación
- Conclusiones prácticas de la investigación
Instrucciones claras, carga cognitiva y motivación
Es esencial dar instrucciones claras en el aula, ya que ayudan a los alumnos a centrarse en el aprendizaje en lugar de intentar descifrar qué hacer. Según la teoría de la carga cognitiva, nuestra memoria de trabajo tiene una capacidad limitada, lo que significa que cuando se dan instrucciones poco claras o demasiado complejas a los alumnos, sus recursos cognitivos se gastan en averiguar qué hacer en lugar de dedicarse al contenido.
Esta sobrecarga puede ralentizar el aprendizaje y dificultar la transferencia de información de la memoria de trabajo a la memoria a largo plazo. Al proporcionar instrucciones claras y concisas, los docentes reducen el esfuerzo mental innecesario, lo que permite a los alumnos centrarse en un aprendizaje significativo en lugar de sentirse abrumados por información excesiva o confusa.
En consecuencia, la sobrecarga cognitiva derivada de instrucciones poco claras puede hacer que las tareas parezcan más difíciles de lo que son, lo que provoca frustración y pérdida de motivación. Como resultado, los alumnos pueden perder interés e incluso desentenderse de la tarea. Las instrucciones claras evitan esto al reducir la confusión, facilitar el enfoque de las tareas y mantener la motivación de los alumnos.
¿Qué dicen las últimas investigaciones?
Un estudio reciente exploró cómo las instrucciones claras afectan el esfuerzo mental y la motivación. Los investigadores dividieron a 252 estudiantes en dos grupos: uno recibió materiales de aprendizaje bien organizados, con títulos y estructura claros, mientras que el otro recibió materiales desestructurados, con párrafos densos y sin una orientación clara.
Después de la clase, los estudiantes calificaron su experiencia de aprendizaje basándose en:
- Claridad: la facilidad con la que se podía seguir el material
- Esfuerzo mental: lo difícil y abrumador que les resultó la clase
- Motivación: su grado de interés por aprender e interactuar con el contenido
- Autoeficacia: hasta qué punto creían haber comprendido el material
Por último, para medir el aprendizaje real, los estudiantes completaron una prueba de opción múltiple sobre el material. Veamos las principales conclusiones del estudio:
1. A los estudiantes les resultó más fácil seguir las instrucciones claras
Los alumnos que recibieron instrucciones claras calificaron el material como un 6,6% más claro que aquellos a los que se les dieron instrucciones poco claras. Esto indica que las instrucciones bien organizadas y fáciles de seguir ayudaron a los alumnos a comprender y asimilar mejor el contenido de la clase.
2. Los alumnos que recibieron instrucciones más claras obtuvieron mejores resultados en las pruebas
Los estudiantes que se encontraban en condiciones claras obtuvieron puntuaciones más altas en la prueba en comparación con los que se encontraban en condiciones poco claras. Esto sugiere que proporcionar instrucciones claras no solo facilita el seguimiento del material, sino que también conduce a mejores resultados de aprendizaje y un mejor rendimiento académico.
3. Las instrucciones más claras mejoraron el rendimiento al evitar la sobrecarga cognitiva
La claridad de las instrucciones se asoció positivamente con el aprendizaje de los alumnos a través de una disminución de la carga cognitiva percibida por ellos. Es decir, cuanto más fáciles de entender eran las instrucciones, menos esfuerzo mental tenían que realizar los alumnos, lo que les permitía concentrarse más en el aprendizaje y, en última instancia, mejorar sus calificaciones en los exámenes.
4. La motivación de los estudiantes aumentó como resultado de una menor carga cognitiva
Los resultados indican que la disminución de la carga cognitiva contribuyó a aumentar la autoeficacia e incentivó a los alumnos a participar en la clase, lo que se tradujo en una mayor motivación y, por consiguiente, en una mejora del aprendizaje.
En otras palabras, una enseñanza más clara les ayudó a sentir que comprendían mejor el material, lo que reforzó su convicción de que podían obtener buenos resultados en los exámenes. Esta mayor confianza les motivó más para aprender, creando un círculo virtuoso en el que un mejor aprendizaje conduce a una mayor motivación, y una mayor motivación conduce a un mejor aprendizaje.
Instrucciones claras y los principios de enseñanza de Rosenshine
Las instrucciones claras también pueden ayudar a los profesores a mejorar la comprensión y la motivación de los alumnos, lo que se traduce en mejores resultados académicos. Una forma de aclarar las instrucciones es utilizar los principios de enseñanza de Rosenshine. Este conjunto de 10 principios clave proporciona a los profesores un marco útil para utilizar estrategias que ayudan a los alumnos a aprender y recordar nuevos contenidos de forma más efectiva. Lea aquí una guía sobre los 10 principios de enseñanza de Rosenshine, que incluye principios como presentar el nuevo material en pequeños pasos, proporcionar modelos y comprobar la comprensión de los alumnos (bibliografía en inglés).
Reflexiones finales
Las instrucciones claras son esenciales para reducir la carga cognitiva y aumentar la motivación del estudiante. Cuando las instrucciones son sencillas y fáciles de seguir, los alumnos pueden centrarse en el aprendizaje en lugar de hacer esfuerzos desmedidos por comprender lo que se les pide. Esto se traduce en un mejor rendimiento académico y un entorno de aprendizaje más atractivo y efectivo para todos.
Esta publicación es posible gracias a la generosidad de Bradley Busch y el equipo de InnerDrive, quienes nos han permitido traducir sus interesantes publicaciones. Puedes encontrar más bibliografía y material relacionado (en inglés) en la página original The cost of unclear instructions: cognitive overload and reduced motivation