Cómo implementar la regulación de celulares en Chile: evidencia y estrategias clave
Tiempo de lectura 5 minutos
Publicado el 03/03/2026
Acompañando este artículo, hemos preparado una infografía descargable que resume datos importantes y algunas estrategias. Te invitamos a descargarla en PDF en el enlace lateral de esta publicación o verla en formato imagen más abajo.
Durante los últimos años, la transformación digital ha integrado profundamente las tecnologías en la vida de los escolares. En Chile, las cifras son contundentes: el 87% de los adolescentes posee un teléfono inteligente propio, y la edad de obtención del primer dispositivo promedia los 8 o 9 años (UNICEF y MINEDUC, 2022).
Ante esta realidad y la crisis de atención en las aulas, Chile ha dado un paso decisivo al modificar la Ley General de Educación (LGE) para regular el uso de dispositivos móviles. Esta medida no busca ser una mera restricción administrativa, sino una herramienta pedagógica para optimizar el aprendizaje y el bienestar social.
El costo cognitivo: ¿por qué regular el uso de teléfonos inteligentes en el aula?
Para los líderes escolares, es fundamental comprender (y saber explicar a los apoderados) el fundamento científico detrás de esta medida.
El «drenaje cerebral» y la memoria de trabajo: evidencia experimental muestra que la mera presencia del celular reduce la capacidad cognitiva disponible de un estudiante, incluso si está apagado o en silencio (Ward et al., 2017). Las notificaciones incesantes saturan la capacidad limitada de la memoria de los estudiantes, rompiendo el hilo de su concentración y dificultando la consolidación de nuevos conocimientos a largo plazo.
La brecha de los 20 minutos: investigaciones pioneras (González y Mark, 2004) demostraron que en un entorno de oficina tradicional, un adulto tardaba hasta 20 minutos en recuperar el foco tras ser interrumpido por notificaciones simples como mensajes de texto, chats en computador, entre otros. Si esto afecta así a adultos formados, el efecto negativo en el cerebro en desarrollo de los escolares expuestos a un ecosistema altamente demandante de atención es mucho mayor (redes sociales, whatsapp, etc) (UNESCO, 2023).
Datos locales alarmantes: como podrás ver ilustrado en nuestra infografía adjunta, el 51% de los estudiantes chilenos se distrae con dispositivos en clases, superando ampliamente el promedio de la OCDE (30%). Y es más, en pruebas estandarizadas como PISA, los alumnos distraídos por pantallas obtienen, en promedio, 15 puntos menos en matemáticas.
¿Qué exige la nueva normativa chilena?
La ley establece una prohibición general con un enfoque de autonomía progresiva, delegando algunas decisiones operativas en el liderazgo de cada establecimiento:
Prohibición y alcance: queda prohibido el uso personal de celulares durante el desarrollo de actividades curriculares de forma rotunda en educación parvularia. Sin embargo, en la educación básica y media es posible justificar formalmente su uso (integrado en la planificación de clases y con permiso de la dirección escolar).
Actualización del RICE: los establecimientos tienen plazo hasta el 30 de junio de 2026 para adaptar sus Reglamentos Internos de Convivencia Escolar (RICE) a esta normativa. Pero el MINEDUC recomienda implementar la regulación desde marzo.
Uso excepcional en Educación Media: el consejo escolar podrá disponer de espacios y horarios específicos de autorización, considerando la mayor madurez de estos estudiantes y posibilidad de regulación guiada.
Excepciones legales: se permite el uso como apoyo técnico para Necesidades Educativas Especiales (NEE), monitoreo de salud (ej. sensores de glucosa), emergencias justificadas o para un uso pedagógico previamente planificado y autorizado por dirección.
Liderazgo y gestión más allá del aula
La implementación exitosa requiere un liderazgo distribuido. No podemos depositar toda la carga administrativa en cada docente de aula. Para ello, deben quedar claro algunos roles y acciones:
Definir la amplitud de la medida (¿solo en aula o de «campana a campana»?): la ley prohíbe explícitamente el uso de dispositivos durante las actividades curriculares en sala. Sin embargo, otorga flexibilidad a los establecimientos educacionales para definir qué ocurre en los tiempos libres y recreos, existiendo incluso la posibilidad legal de establecer espacios u horarios autorizados para los estudiantes de Educación Media, atendiendo a su autonomía progresiva. En este escenario, el rol del equipo directivo es liderar el proceso de actualización del Reglamento Interno guiando el debate dentro del Consejo Escolar. Es en esta mesa representativa donde se debe decidir y comunicar si la restricción será total durante la jornada escolar o si se permitirá en los recreos. Es importante advertir, en este punto, que existe evidencia que indica que permitir el uso en recreos dificulta enormemente la labor de fiscalización de los docentes, mantiene latente el riesgo de ciberacoso y diluye los beneficios de la socialización presencial (Umaña-Altamirano & Joo-Nagata, 2025). Por el contrario, las políticas «de campana a campana» han demostrado ser más exitosas para transformar el clima escolar (Massachusetts Attorney General’s Office, 2024).
Inspectoría (liderazgo logístico): encargados de coordinar mecanismos efectivos (como cajas, estantes, entre otros) para la recepción, almacenamiento seguro y devolución de dispositivos, evitando fricciones en la sala. Equipos psicosociales: esenciales para acompañar emocionalmente a los estudiantes y monitorear síntomas de ansiedad o «síndrome de abstinencia digital» inicial.
Recreos activos: la prohibición no basta. Se deben reemplazar las pantallas incentivando la socialización presencial mediante juegos de mesa, taca-tacas, ping-pong o deportes. Siendo clave, al comienzo, la mediación de estos espacios por parte de los adultos del establecimiento.
Evidencia: los resultados de prohibir los dispositivos móviles inteligentes
La evidencia global y algunas experiencias locales sugieren que, tras un periodo de adaptación, los establecimientos que logran aplicar restricciones efectivas experimentan mejoras sustanciales:
Mejora de la convivencia y salud mental: un riguroso estudio cuasi-experimental en Noruega (Abrahamsson, 2024) demostró que la prohibición reduce significativamente los incidentes de acoso escolar general y genera una caída drástica (60%) en la necesidad de las niñas de asistir a consultas médicas y psiquiátricas.
Efectos a largo plazo: aunque al inicio puede haber resistencia, investigaciones en Estados Unidos (Figlio & Özek, 2025) muestran que las escuelas con un liderazgo consistente logran grandes beneficios a largo plazo, mejorando aprendizajes y reduciendo ausencias injustificadas tras el primer año de ajuste.
El caso de Coronel: a nivel local, la Escuela Octavio Salinas implementó un protocolo participativo y recreos activos antes de la implementación de la ley, logrando reducir los protocolos de violencia escolar de 103 casos en 2023 a solo 17 en dos años (testimonio disponible en este webinar del MINEDUC).
Te invitamos a imprimir nuestra infografía y utilizarla como material de sensibilización en tu próximo consejo de profesores o reunión de apoderados.
Fuentes:
Abrahamsson, S. (2024). Smartphone bans, student outcomes, and mental health (NHH Dept. of Economics Discussion Paper No. 01). https://doi.org/10.2139/ssrn.4735240
Figlio, D. N., & Özek, U. (2025). The Impact of Cellphone Bans in Schools on Student Outcomes: Evidence from Florida (NBER Working Paper No. 34388). National Bureau of Economic Research
González, V.M. & Mark, G. (2004). Constant, constant, multi-tasking craziness: Managing multiple working spheres. In Proceedings of the SIGCHI conference on human factors in computing systems (pp. 113-120).
Pressley, T., & Marshall, D. T. (2026). Banning smartphones in schools: Review of the literature shows positive impact.
Massachusetts Attorney General’s Office. (2024). Cell phones and social media in schools: A toolkit for school leaders and communities. Commonwealth of Massachusetts.
Umaña-Altamirano, M. J., & Joo-Nagata, J. (2025). Impact of mobile phone on social interaction of secondary school students. Revista de Estudios y Experiencias en Educación, 24(56), 175–192. https://doi.org/10.21703/rexe.v24i56.3253
UNICEF & Ministerio de Educación de Chile. (2022). La relación de niños, niñas y adolescentes con el mundo digital. https://ciudadaniadigital.mineduc.cl/recurso/kids-online-chile-2022-la-relacion-de-ninos-ninas-y-adolescentes-conel-mundo-digital/
Ward, A. F., Duke, K., Gneezy, A., & Hier, B. (2017). Brain Drain: the Mere Presence of One’s Own Smartphone Reduces Available Cognitive Capacity. Journal of the Association for Consumer Research.